El hombre interactivo se anuncia ante la infrahumanidad.
Sin màs preàmbulo y con el tiempo ajustàndome en el cinturòn, me hago hoy presente con pequeñas dificultades de tipo corporal, exabruptos de tipo hormonal que no puedo controlar en estos principios de verano chileno, en este universo paralelo de infinita peligrosidad para los genios que pierden el control con facilidad. Espero encomendàndome a los santos zarrapastrozos que hoy se reconocen como si no hubiesen pasado hambre ante mis coterrestres intrusos, que como buen intruso se quema